El coste de nuestros sueños

¿Por qué valoramos más el dinero que nuestras vidas? Ponemos precios sobre nuestras cabezas y gritamos al mundo que pueden comprarnos a cambio de papeles de colores.

No creo que la balanza sea justa: papeles de colores a cambio de entregar los mejores años de nuestras vidas para construir el sueño de otros.

El problema no está en trabajar, todos debemos mantener las luces encendidas, el problema está en no encontrar satisfacción en nuestros trabajos y en creer que nuestra vida gira entorno a ellos.

Todas las mañanas en el metro los humanos son reemplazados por vacas que van al matadero, zombies de oficina que en vez de ir contentos por tener algo a lo que dedicarse, están totalmente amargados porque saben muy bien que su trabajo no los llena.

¿Pero por qué nos conformamos? ¿Por qué estamos dispuest@s a sacrificar nuestras vidas por algo que no deseamos? ¿Simplemente porque las circunstancias se han dado así?

Es que no tengo otra opción, me dirás ¿En serio no la tienes? ¿O es qué no estás dispuest@ a sacrificar nada para dedicarte a lo que realmente amas?

Trabajo desde los 18 años y gracias a esto he podido tomar decisiones más pronto que tarde sobre mi vida profesional. Y aunque encontrar mi verdadera pasión me tomó algunos años, durante el proceso siempre tuve claro que no me conformaría; no iba a dedicarme a hacer algo que no me llenaba al 100% simplemente porque las oportunidades en mi país eran escasas.

Estuve dispuesta a sacrificarme y mucho: vine a España a ganar la mitad de lo que ganaba en Ecuador, me prive de comodidades y dejé a todos mis seres queridos atrás, todo por venir a luchar por mí y mi sueño de hacer marketing de contenidos.

Tenemos la capacidad de escoger la vida que queremos vivir. Podemos y debemos tomar decisiones para diseñarla acorde a nuestros sueños.

Basta ya de perdernos en nuestras vías de escape, llegar a casa y simplemente consumir. Los días pasan y seguimos viviendo tras un telón que difumina nuestra realidad, dejando a un lado las cosas importantes de la vida, y que en efecto, ni siquiera son cosas. Es hora de quitar el telón y despertar ¿No crees?

Estamos tan ocupad@s ganándonos la vida, que perdemos la capacidad de vivir la que nos gustaría tener.

Ya sea que quieras ser escritor/a, vendedor/a de artesanías, o instructor/a de yoga… Estoy segura de que podemos disfrutar todos los días de nuestras pasiones, tal vez no tengamos la suerte de ganar dinero con ellas, pero siempre las podemos compaginar con un trabajo “más serio”, de esos que nos han impuesto las grandes corporaciones.

Lo importante es encontrar un trabajo que se alinee con tus valores y pasiones. Yo por ejemplo, en el mío pienso ideas creativas y escribo, eso me llena y va en consonancia con lo que quiero para mi vida.

Si realmente tienes una pasión estarás dispuest@ a sacrificarte por ella. Si simplemente tienes un sueño, siempre estarás deseando pero nunca actuando.

Cuando empiezas un proyecto, tienes muchas ganas y esperanza, sin embargo mantenerse en ese estado constante de excitación es imposible. Siempre vamos a tener días en los que no nos apetece hacer lo que se supone que debemos para seguir cultivando nuestra pasión, el secreto está en seguir echando para adelante aunque al comienzo parezca que no estamos yendo a ninguna parte.

Frances

francesfuentes

Un alma libre que busca inspiración en las pequeñas cosas de la vida. Creativa, apasionada por el marketing de contenidos, pero sobre todo, Comunicadora de Sueños.